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Nicholas Galitzine tiene el poder

En un mundo donde el concepto de masculinidad continúa evolucionando, la estrella de Masters of the Universe sabe que un héroe no es solo aquel que tiene un six-pack. “No son los músculos lo que te define como hombre”.

10 junio, 2026

“Dios mío”, exclama Nicholas Galitzine con una mirada de incredulidad. “Es una locura”.

El actor de 31 años observa con cuidado una figura de acción de He-Man. El precio es de 10.99 USD y puede encontrarse ya en tiendas. Se han fabricado juguetes de He-Man desde 1982, pero este es distinto. Su rostro luce como el de Galitzine, el actor encargado de dar vida al príncipe Adam de Eternia y a su poderoso alter ego, He-Man, en la nueva película Masters of the Universe de Amazon MGM Studios.

“Es algo surreal”, afirma. En este momento, durante un evento de prensa en Berlín, Nicholas definitivamente no luce como He-Man. Su pelo es castaño y porta una playera blanca con pantalones que combinan azul y verde. A pesar de la vibra casual que proyecta su atuendo, tiene un aura incuestionable de estrella de cine.

Cuando Galitzine era un niño, creciendo en el Este de Londres, sus padres lo impulsaron a que en vez de pasar su tiempo viendo televisión, usara su imaginación. Eso significa que pasaba mucho tiempo jugando con figuras de acción como la que sostiene ahora. “Esos juguetes estimularon mi creatividad e imaginación”, dice. “Este será un gran regalo de Navidad para mis sobrinos”. Hace una pausa y luego continúa: “Quizá sea algo egocéntrico regalar figuras de ti mismo a los demás, pero no importa”.

“Egocéntrico” es una palabra interesante porque, si piensas que Masters es simplemente otra película retro de superhéroes, estás perdiendo de vista que He-Man siempre ha sido un personaje complicado. Sí, en la serie original se presentaba como una montaña de músculos que atravesaba el universo para combatir villanos. Pero en realidad se trataba de una personalidad compleja. Te aseguro que Masters no es el típico blockbuster veraniego. Más allá del héroe musculoso, hay una historia familiar, un drama de padre e hijo, una reflexión sobre la masculinidad y mucha comedia. Es menos Avengers: Endgame y más Barbie en el mejor sentido posible.

Foto: Sandro Baebler

Decir que ha sido controversial es poco. Desde que apareció el trailer a principios del año, se le ha criticado mucho. Un chiste sobre el uso de pronombres en un teaser provocó que en ciertos rincones del internet se le tache como un He-Man “woke” y las primeras reseñas de la película afirmaban que molestaría aún más a la “manósfera” Lo cierto es que su estreno llega en un momento en que parece haber una redefinición (otra) de la masculinidad, esto en el contexto de la popularidad de los suplementos de testosterona, los péptidos y el #looksmaxxing.

Galitzine sonríe cuando sale el tema. “No son los músculos lo que te define como hombre”, afirma. “Vivimos en un mundo físico, y aquí la estética tiene un valor, nos guste o no. Pero el superpoder de He-Man es su capacidad de tener una verdadera conexión con las personas, empoderarlas y colaborar con ellas. No es lo superficial”.

Dicho eso, los músculos definitivamente lanzan una señal.

A pesar de lo saturado del género de superhéroes, se siente como que He-Man estaba olvidado. Como una reliquia de los años 80. La historia de su origen (en la nueva versión) no es más ridícula que la de cualquier otro superhéroe. El príncipe Adam, nuestro héroe, proviene de una tierra lejana llamada Eternia. Sus padres son el rey Randor y la reina Marlena de Eternia. Adam tiene dificultades para estar al nivel de sus expectativas, en particular las de su padre. Un punto importante es la existencia del Castillo de Grayskull, una fortaleza que resguarda la Espada del Poder. Esta le brinda a quien la posea toda la fuerza del universo, únicamente tiene que decir lo siguiente: “Por el poder de Grayskull”. A esto, Adam añade “¡Tengo el poder!”. Esas dos frases (icónicas desde que las escuchamos por primera vez), transforman al príncipe en He-Man.

Galitzine, quien nació en 1994, no estaba vivo cuando la franquicia Masters of the Universe estaba en su apogeo, pero en cuanto leyó el guion decidió sumarse.

Galitzine, post-He-Man transformation, in Masters of the Universe.
Cortesía: Amazon MGM Studios

Había trabajado como actor desde 2014, con papeles más grandes desde principios de esta década (Purple Hearts, Red White & Royal Blue). Luego, en 2023, reveló su talante cómico en Bottoms, donde interpreta a un jugador de futbol americano. Más tarde, apareció junto a Anne Hathaway en The Idea of You. Ninguno de esos papeles se parecía a lo que tendría que hacer para dar vida a He-Man y eso era precisamente lo interesante para él.

“No soy alguien que quiera hacer únicamente cine de arte, pero sí necesito que haya algún tipo de mensaje o profundidad, algo humano en lo que pueda enfocarme si es que será una gran producción”, explica.

Masters tiene eso precisamente. Hay humor, reflexión, emociones y un montón de acción. “Sentí como que en verdad comprendía quién era este hombre”, dice Galitzine. Así que le dijo a su equipo que estaba muy interesado. Eventualmente, llegó la junta importante con el director Travis Knight. “Cuando conocí a Nick, me convenció de inmediato”, dice Knight. “Es un tipo encantador. Es cálido, simpático y tiene un gran corazón. Esto último era clave. Eso es lo que yo buscaba para Adam. El ingrediente que hacía falta es que él nunca había hecho una película de acción. Necesitaba convertirse en He-Man, pero yo sabía que podría hacerlo”.

Una vez que recibió la oferta oficial, se puso a trabajar. No solo tendría que investigarlo todo sobre He-Man, sino que necesitaría transformar su cuerpo.

Nada lo hace sentir más incómodo que recordar todo lo que tuvo que comer para convertirse en He-Man. Pasó de pesar 79 kg a 104. Luego, tras un corte, se quedó en 90 para la filmación.

“La verdad es que fue mucho de lo típico: arroz, pollo, res y cordero”, explica. “Comía seis veces por día. Recuerdo recibir mensajes de mi entrenador a las 10:00 pm preguntando si ya había hecho la sexta comida. Estás lleno y todavía tienes que devorar un plato de arroz y proteína. Sientes cómo se expande tu estómago semana a semana”.

Galitzine consumió hasta 5 mil calorías por día durante su proceso de bulk. A esto hay que sumar tres horas de levantamientos y entrenamiento específico para las secuencias de acción que tendría que realizar en la película. Ya había estado en forma antes, cuando jugaba rugby, pero nunca había ganado tanta masa muscular en tan poco tiempo.

El corte fue aún más duro. Las calorías se redujeron a 1,900 por día. El entrenamiento continuó, pero ahora con sesiones de subida en caminadora. Su único consuelo era que podía tomarse una Coca-Cola Zero en el almuerzo. “Eso se sentía increíble”, dice.

Knight reconoce el trabajo duro que hizo Galitzine desde antes de que las cámaras empezaran a rodar, particularmente en vista de las otras opciones que hay en la industria. “Hay atajos, sobre los que no hablaremos, a los que sé que otros actores recurren. Nosotros no haríamos eso”, dice. “No quería que este hombre destruyera su cuerpo por una película, así que lo hicimos de la forma correcta que es la forma dura”.

Galitzine nunca había experimentado cambios tan dramáticos en su cuerpo. Recuerda un momento en el punto álgido de su bulk en el que acudió a un evento de Emporio Armani y no se reconocía en el espejo. “Ser visto en un estado en el que no me sentía yo era algo atemorizante”, dice.

“Todo este asunto del looksmaxxing me resulta algo cómico. Se siente como algo muy superficial. Hay un toque de humor ahí, pero creo que ya se ha salido completamente de control”.

Cuando veo a Galitzine, unos días después, durante la sesión de fotos para este artículo, mi reacción inmediata es “Wow. Tengo que hacer más ejercicio”. No es una persona que busque llamar la atención. Camina relajado e intenta pasar desapercibido. Pero cuando aprieta los tríceps, resulta difícil no notar su físico. Camila Mendes, quien interpreta a la amiga de Adam, una guerrera llamada Teela, entrenó con él en Los Ángeles. Luego, cuando empezó la producción en Londres, se sorprendió por su tamaño. “Era enorme. No era el Nick que yo había conocido. Me pareció increíble”.

Incluso Galitzine reconoce que lo que ha hecho es extraordinario. “Muchas personas consideran que es fácil de hacer, pero requirió todo mi enfoque”.

A pesar de su físico superhumano, Galitzine tiene la vibra de alguien amable y relajado. Recuerda las conversaciones que tuvimos previamente y ríe con mis intentos de chistes. También critica a algunos influencers que probablemente se lo merecen. Con su 1.90 m de estatura y grandes músculos, es el tipo más grande en la habitación, pero no resulta amenazante. Luce como el amigo con el que juegas un partido de basquetbol y te tomas un par de cervezas.

Foto: Sandro Baebler

Todo su trabajo duro valió la pena por ese momento en la cinta, ya sabes cuál, cuando sujeta la espada por primera vez y dice las célebres palabras. Cuando se grabó esa secuencia, todo el mundo estaba expectante. “No sé si es tan icónico como el ‘Bond… James Bond’, pero así se sintió”, dice Galitzine. “Todo el mundo tenía grandes expectativas”.

Galitzine recuerda que ese día, más de 300 personas del crew se reunieron para ver la escena. Él sabía que al tratarse del momento cumbre, aquel que Adam había buscado toda su vida, y las emociones que vienen con ello, tenía que hacerlo bien. No quería que las frases sonaran ensayadas, buscaba naturalidad y emoción profunda. “¡Acción!”. Las cámaras comenzaron a rodar y Galitzine lo dijo: “¡Por el poder de Grayskull, tengo el poder!”. Los cielos se abrieron y un rayo convirtió a Adam en He-Man, revelando no solo el poder de la espada, sino su cuerpo sobrenatural. Aunque resultó épico, Galitzine sintió como que lo había arruinado.

Galatzine levantando la Espada del Poder en Masters of the Universe. Cortesía: Amazon MGM Studios

“Knight se acercó y yo pensé ‘Mierda. Aquí viene. Me van a despedir’. Pero simplemente me abrazó”. Como un fanático de Masters, Knight ya se mostraba emocionado de ver a personajes como Ram-Man, Fisto y Skeletor, pero ver la transformación de Adam en He-Man lo llevó a otro nivel. “Debo admitir que me puse algo sentimental”, dice. “Sentí escalofríos. La experiencia me movió mucho”.

Se siente como que Adam se ha ganado ese momento ya que pasa la primera mitad de la película como alguien amable, centrado y normal. Cuando lo conocemos, no es un tipo cool, es alguien que tiene un trabajo aburrido. Es un chico que no sabe cómo ganarse el respeto de su padre. Nos sentimos de su lado y queremos que le vaya bien. No es alguien presumido, a pesar de pertenecer literalmente a la realeza. Sí, es grande, alto y guapo, pero no es egocéntrico, simplemente es un hombre que intenta hacer las cosas lo mejor posible.

En general, la película se siente como un esfuerzo honesto, una labor de amor. No parece tomarse demasiado en serio a sí misma y eso se agradece. Se siente como un muy buen cambio después de años en los que el mundo parecía haber perdido la capacidad de tomarse las cosas con buen humor. “En ocasiones me preocupa que hayamos perdido la sinceridad en estos mundos de fantasía”, dice Galitzine. “Creo que así como se ha perdido el color en estas películas, también falta energía en las interpretaciones. Esta cinta es honesta y sí, tiene momentos ridículos, pero se disfrutan. Obviamente nos reímos de nosotros mismos de cierta forma, pero no es en ningún sentido avergonzante”.

Foto: Sandro Baebler

El humor de la película es algo clave, pero no lo es todo. Sí, hay chistes, hombres con peinados simpáticos y prendas coloridas, pero también una cierta disposición a la reflexión sobre aquello que no estamos considerando en estos tiempos en torno a la masculinidad. En la serie original, la estética de He-Man era una representación de lo que se consideraba el ideal entonces: grandes hombros, músculos definidos y actos heróicos. Incluso con el terrible peinado, He-Man era aquello que muchos hombres aspiraban a ser.

“Hay atajos, sobre los que no hablaremos, a los que sé que otros actores recurren. Nosotros no haríamos eso”, dice. “No quería que este hombre destruyera su cuerpo por una película, así que lo hicimos de la forma correcta que es la forma dura”. –Travis Knight

Sin embargo, el guion apuntaba más profundo. “A pesar de que se veía como el típico héroe de acción con esos músculos, nunca era el tipo que lanzaba el primer golpe”, dice Knight, algo que le gustó sobre el personaje. “Era alguien que siempre buscaba el punto en común con los demás. Hablaba de empatía, generosidad y amistad. Recuerdo que como niño fue muy sorprendente descubrir que se podía ser fuerte y también decente. Era algo positivo a lo cual aspirar”.

La nueva película reconoce esto y no trata a los músculos de Adam como algo que merezca reverencia, simplemente son una parte de lo que lo compone como persona. El mejor ejemplo de esto es la parte de la historia en la que vemos su vida en la Tierra, lejos de Eternia. No está subiendo fotos con el torso desnudo a Instagram, sino que usa una camisa rosa con una playera blanca debajo y trabaja en una oficina.

“Todo este asunto del looksmaxxing me resulta algo cómico. Se siente como algo muy superficial. Hay un toque de humor ahí, pero creo que ya se ha salido completamente de control”. Galitzine explica que esas conversaciones binarias en torno a lo que debería ser la masculinidad, así como la presión y las expectativas que vienen con ello, no son algo necesario. De hecho, se siente extraño hablando al respecto porque le recuerda su adolescencia, cuando jugaba rugby.

Foto: Sandro Baebler
Foto: Sandro Baebler

Crecer en ese ambiente, en donde muchos de sus compañeros representaban ese personaje clásico del tipo rudo de la escuela secundaria, le provocó su propia crisis de identidad. “Tenía 14, 15 o 16 años y sentía una combinación de asombro y miedo”, dice. “Era alguien muy sensible y no sabía cómo expresar eso. La actuación me ayudó a procesarlo”.

Ver los problemas que enfrenta Adam en Masters of the Universe, con su sueño de convertirse en el hombre que cree que su padre desea que sea, es algo que le resulta muy interesante a Galitzine, especialmente dado que cuando estaba creciendo, ese no era el caso. “Tuve excelentes modelos a seguir. Mi padre, mis tíos, mi abuelo. Pero también mujeres increíbles”, relata. “Entonces estos conceptos de masculinidad y feminidad me parecen rudimentarios. Que la complejidad de la humanidad se resuma de esa forma binaria me resulta ridículo. En verdad creo que este personaje al que interpreto representa lo mejor de ambos mundos”.

¿Por qué no podrías ser un tipo con músculos enormes que golpea a los villanos, pero al mismo tiempo ser alguien amable, considerado y dispuesto a resolver problemas?

“Para mí, no hay debate, simplemente es una realidad”, continúa Galitzine con un tono apasionado. “Todos somos muchas cosas y deberíamos sentirnos orgullosos de ello. Esta noción de ser capaces de hablar de lo que sentimos obviamente es central para la película y un mensaje que ojalá llegue a los hombres jóvenes”.

Galitzine tiene mucho por hacer todavía. Sus próximos proyectos abarcan una multitud de géneros y temas. A continuación viene The Mosquito Bowl, la primera película que grabó después de Masters. Se trata de un drama de la Segunda Guerra Mundial que trata sobre un partido de futbol americano que jugaron los Marines de EEUU previo a la Batalla de Okinawa. Está basado en el libro de Buzz Bissinger. Galitzine afirma que el director, Peter Berg, le llamaba constantemente, preocupado de que Galitzine apareciera luciendo como He-Man, un físico que nadie tenía en los años 40. Galitzine lo tomó como una señal para dejar las pesas un tiempo y comer lo que se le antojara.

La filmación de Mosquito Bowl tomó cinco meses y luego vino la secuela de Red, White & Royal Blue, Red, White & Royal Wedding. Más tarde, The Return of Stanley Atwell, un thriller basado en una historia original de Steven Soderbergh. Galitzine afirma que en total grabó ocho películas consecutivas sin descanso.

“Le he dicho que tiene que darse un break”, explica Mendes, su coestrella en Masters. “Desde que terminamos de grabar ha tenido un proyecto y otro y otro. Eso habla de su talento y de lo que le depara el futuro. Le he dicho ‘en cualquier momento puedes descansar y el trabajo estará ahí esperándote. Siempre tendrás algo que hacer’”.

Sí planea una pausa, pero aún no. En el futuro tiene una cinta que aún no se anuncia que trata sobre el concepto de ser un chivo expiatorio. Luego, otra con Gus Van Sant y, dice, se muere de ganas de hacer algo de terror. Está llegando ya al punto en el que a pesar de que quiere hacerlo todo, encontrar el tiempo se vuelve difícil.

“Lo que verán en los próximos años son las películas que en verdad me apasionan por una razón u otra”, dice. “Para mí, los grandes actores son aquellos que hacen cosas completamente impredecibles y sorprendentes”.

  • Fotos: Sandro Baebler
  • Styling: Peghah Maleknejad
  • Grooming: Josh Knight
  • Director visual: Sally Berman
  • Productora ejecutiva de video: Dorenna Newton
  • Directora de fotografía: Romy Kirchauer
  • Editor de video: Kyle Orozovich

Vía Men’s Health

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