El nuevo autocuidado
Se acabaron los tiempos en los que un baño y una rasurada bastaban para formar una rutina de higiene y cuidado. En esta era, la presión constante por lucir un rostro impecable ha impulsado el crecimiento de los procedimientos estéticos para hombres.
Largas jornadas de trabajo, el estrés de la vida urbana y el entrenamiento físico pueden impactar a tu rostro. Cada vez son más los hombres que acuden a una nueva ola de tratamientos no invasivos para solucionarlo. Las estadísticas no mienten: una encuesta reciente publicada por el British College of Aesthetic Medicine encontró un incremento de 70% en este tipo de procedimientos desde 2021. Muchos médicos estéticos reportan que hasta el 30% de sus pacientes son hombres.
No se trata de que te estiren la cara o te pongan rellenos y termines luciendo como Mickey Rourke. El punto es que te veas como la mejor versión natural de ti mismo con un tiempo mínimo de recuperación.
Está claro que vivimos en una era visual. Constantemente vemos imágenes de humanos “perfectos” en las redes y, pospandemia, nos hemos acostumbrado más que nunca a las pantallas. “Las juntas de Teams y Zoom nos han hecho más conscientes que nunca de nuestro aspecto y los hombres sienten el mismo tipo de presiones que antes experimentaban únicamente las mujeres”, dice el cirujano plástico Yannis Alexandrides, fundador de la clínica 111 Harley St. en Londres. Y conforme aumenta la edad de retiro, también está la presión de competir con colegas más jóvenes. “Entre los 45 y 50, los hombres empiezan a ver cambios en su rostro. En ese punto, aún les faltan 15 o 20 años trabajando y quieren mantenerse relevantes y luciendo jóvenes”, dice Thivos Sokratous de Ouronyx, una clínica estética en Londres y Dubái.
El deseo de tener un rostro que luzca bien es un complemento del trabajo que hacen para tener un cuerpo estético. “Los hombres hacen ejercicio y luego piensan ‘Ok. Mi cuerpo está en buena forma. ¿Por qué no hacer lo mismo por mi cara?’”, explica Ivona Igerc, especialista en anatomía facial.
Todas esas imágenes de las redes sociales han servido también para romper los tabúes en torno a los procedimientos estéticos para hombres. Algunas figuras públicas han admitido sus retoques. “Muchos hombres ven a Bradley Cooper y piensan ‘definitivamente se hizo algo’”. Es uno de muchos, así que tiende a normalizarse. ‘Él es un tipo atractivo y exitoso. Si él puede hacerlo, ¿por qué yo no?’”, afirma el Dr. Alexandrides. Mientras que hombres como Chris Hemsworth y Henry Cavill continúan siendo el estándar principal de belleza masculina, la globalización nos ha acercado a otras culturas, las cuales desafían los ideales que tenemos. La ola coreana es un ejemplo, con una estética masculina más suave.
Algo similar puede verse con personajes como Timothée Chalamet, Tom Holland y Harry Styles, quienes no habrían sido considerados “masculinos” en los años 90. Lucir un rostro fresco y juvenil ya no se considera un crimen en contra de la masculinidad.
Corea del Sur, donde la apariencia es considerada clave para el éxito, es la capital estética del mundo. Hay más de 500 clínicas en Gangnam (Seúl). “La competencia está presente en cada aspecto de la vida en Corea y el cuidado de la piel no es la excepción. Es un mercado enorme”, explica Jenny Kimm, cofundadora de Nüseoul.
Las innovaciones provenientes de Corea del Sur han permitido la aparición de técnicas y tecnologías avanzadas que ofrecen resultados naturales. “Las redes sociales muestran que hay tecnologías que permiten ajustes más sutiles. Los hombres pueden seguir viéndose a sí mismos, pero una versión más fresca. Esto rompe con la asociación entre hacerse un procedimiento y lucir plástico”, dice la Dra. Kim. Pero, ¿qué tratamientos buscan los hombres y qué es lo que esperan lograr, más allá de lo obvio? La discreción es clave. Los pacientes hombres no quieren que se note que se han hecho algo. La mayoría simplemente quieren lucir menos cansados. “Los jóvenes que trabajan en finanzas, típicamente buscan algo no invasivo que los haga ver descansados”, dice la Dra. Kim. “Los de treinta y más están más abiertos a recibir inyecciones para desaparecer arrugas. La ventaja es que en un par de días, están listos para sus juntas de Zoom y no se nota nada”.
Otra cosa que está hasta arriba de la lista de prioridades es una barbilla y mandíbula más pronunciadas. “Buscan más definición. Esto se logra con un relleno. Si se hace bien, nadie lo notará”. dice el Dr. Sokratous. Después de todas estas conversaciones, me encontré haciéndome la pregunta obvia: ¿Esto es para mí? Así que me presenté en Harley Street.

Experiencia personal
Nunca sentí la necesidad de hacerme algún tipo de “arreglo”, pero sí era consciente de que conforme se acercaba mi cumpleaños 40, mi rostro revelaría cada vez más muestras de la edad. A eso hay que sumarle el hecho de que trabajo en una industria dominada por TikTokers de 20 años que piensan que pueden dominar el mundo desde sus teléfonos. Con eso en mente, me pareció que un tratamiento para combatir los efectos del envejecimiento no sería mala idea.
Elegí 111 Harley St., una de las clínicas estéticas más importantes del Reino Unido. Si caminas por esta calle, verás a un montón de hombres y mujeres que emergen de edificios antiguos exquisitamente preservados con lentes oscuros y bufandas. Estaba aquí para unirme a ellos. Mientras esperaba en el vestíbulo, veía salir a los pacientes y comencé a ponerme ansioso. Me preguntaba si estaba por cometer un error, pero la Dra. Ivy, una especialista reconocida mundialmente, me calmó. Ella es una pionera del “diseño de rostro para hombres”. Es un tratamiento de microinyecciones de Botox estratégicamente colocadas junto con “fillers” para mejorar los rasgos naturales. Le pregunté qué necesitaba. Mis pliegues nasolabiales estaban disparejos, el labio inferior estaba caído y mi rostro en general estaba inclinado ligeramente hacia un costado. No tenía idea de que todo este tiempo había vagado por ahí con la cara chueca. Comprendí que las personas comienzan a volverse adictas cuando perciben “defectos” que nunca habían notado. Es fácil dejarse llevar.
Pero el “diseño de rostro” tiene por objetivo brindar resultados sutiles y las técnicas empleadas por la Dra. Ivy son especialmente precisas. Después de que me aplicaron una crema para adormecer el rostro, me pidieron que me pusiera de pie para que la Dra. pudiera ver cómo se ve mi cara de forma natural cuando estoy parado. Perdí la cuenta de la cantidad de inyecciones que me pusieron, pero duró una media hora. No se advertía nada distinto más allá de algunos puntos rojos en los sitios de inyección. Unas tres semanas después, mi rostro se veía significativamente más terso y mi perfil lucía más esculpido. Otras personas lo notaron, pero no sospechaban que me hubiera hecho algo fuera de lo normal.
Más tarde, acudí por un “facial de ADN de salmón”. También se le conoce como tratamiento con polinucleótidos. Me pusieron, específicamente, Rejuran HB, un promotor de la salud cutánea desarrollado en Corea del Sur que incrementa la capacidad del cuerpo de generar colágeno y elastina para desvanecer las arrugas y problemas de pigmentación. La consulta fue con el Dr. Byron Lu Morrell de Nüseoul. Utilizó un tubo delgado para administrar la solución. Tener un solo punto de entrada es menos estresante para la piel que múltiples inyecciones. Lo único que percibí fue una sensación de frescura. No hubo sangre ni sudor o lágrimas. En la frente me colocaron una aguja porque el tubo es demasiado grueso para esta zona. Todo terminó en menos de 10 minutos. Verme en el espejo en ese momento fue alarmante. Había pequeñas lesiones, como piquetes de mosquito, en mi frente y las mejillas estaban inflamadas. Me preocupaba asustar a la gente en mi camino a casa en el metro, pero para cuando salí de la clínica, todo había comenzado a normalizarse. Después de solo dos días, podía notar un brillo saludable. Esto gracias al ácido hialurónico contenido en la fórmula y una reducción del enrojecimiento. Ahora estoy esperando a que pase un mes para ver los resultados finales.
¿Valió la pena?
Habiendo experimentado por primera vez el mundo de los arreglos estéticos, comprendo la importancia de tener una rutina de mantenimiento. Se necesitan aplicaciones regulares. Es como ir al gimnasio. No lo haces una sola vez. Y si bien son mínimamente invasivos, sí quieres estar seguro de que la persona que administra estos tratamientos esté capacitada para evitar problemas.
Percibí los beneficios de tener una cara más suave y simétrica, aunque los rellenos no hicieron mucho por mí ya que no tengo la piel caída. El Botox sí fue un gran descubrimiento, particularmente para los músculos maseteros. Sufro de bruxismo, esto es apretar los dientes al dormir, pero con una inyección de Botox experimento menos tensión y mi mandíbula se ve más recta y definida. Es el único elemento del tratamiento con el que he continuado. Tendrás que preguntarme en unos años qué pienso, quizá para entonces habré decidido darme otra vuelta a la clínica para mantenerme competitivo en un mundo donde la apariencia juvenil es cada vez más relevante.

Los tratamientos
Estos procedimientos de nueva generación buscan eliminar las imperfecciones y combatir los signos de la edad en hombres.
1/ Armonía facial
¿Qué es? Consiste en inyecciones estratégicamente colocadas de neurotoxinas (usualmente Botox) y rellenos. Busca brindar balance y mejorar las características naturales del rostro. Esculpe la mandíbula y perfila la nariz para darle coherencia al conjunto.
¿Qué hace? Mejora la simetría y el equilibrio para que luzcas mejor.
Recuperación: Menos de 24 horas. Debes colocarte hielo si hay rellenos. Con el Botox no es necesario.
Duración: Seis a 12 meses, dependiendo de las dosis y el metabolismo.
2/ Fotorejuvenecimiento
¿Qué es? Se disparan láseres de alta frecuencia y luz pulsada intensa a la piel para tratarla a nivel superficial o más profundo. Permite reducir imperfecciones y estimular la renovación celular. El dióxido de carbono y el NeoGen Nitrogen Plasma vaporizan las capas dañadas y estimulan la producción de colágeno y elastina.
¿Qué hace? Se enfoca en líneas finas, poros abiertos y daño solar.
Recuperación: Para tratamientos ligeros, 48 horas. Para sesiones más profundas, una semana. Eso permite que desaparezca el enrojecimiento.
Duración: Uno a cinco años, dependiendo de la intensidad del tratamiento y el estilo de vida.
3/ Polinucleótidos
¿Qué son? Sustancias inyectables derivadas del ADN de salmón o trucha. Se colocan mediante un tubo o una aguja. Estimulan a los fibroblastos y promueven la regeneración de colágeno y elastina.
¿Qué hacen? Reducen las imperfecciones y brindan una piel suave y firme con un tono y textura uniformes.
Recuperación: Menos de 24 horas para que disminuya la apariencia de las inyecciones.
Duración: seis a 12 meses, dependiendo del número de tratamientos.
4/ Terapia con exosomas
¿Qué es? Los exosomas son como mensajeros que activan la capacidad del cuerpo de regenerar células. Pueden inyectarse o administrarse de forma tópica en combinación con “micro-needling” para asistir en la absorción.
¿Qué hace? Promueve la recuperación celular, reduciendo los daños a la piel y las arrugas. Esto brinda una apariencia más fresca, así como un tono parejo y más elasticidad.
Recuperación: Mínima.
Duración: seis a 12 meses, dependiendo del tipo de tratamiento o la condición de la piel.
Qué hacer y qué evitar
Este tipo de tratamientos no siempre están regulados. Aquí lo que debes tener en mente, de acuerdo con nuestros expertos.
Revisa las credenciales
Busca médicos certificados. “Tu cara es como un reloj suizo, con múltiples componentes interconectados. La persona que aplique el tratamiento debe saber lo que está haciendo”.
No te sientas presionado
En la consulta deberían explicarte a detalle todo lo que puedes esperar del procedimiento sin presionarte. “Nunca deberían intentar convencerte de que te hagas algo”, explica el Dr. Sokratous.
Ten cuidado con los descuentos
Si te ofrecen algo que parece demasiado bueno para ser real, probablemente lo es. “Esto no es como ir al supermercado en busca de ofertas”, dice la Dra. Ivy.
Asegúrate de que haya cuidados antes y después
Pide que te expliquen exactamente lo que sucederá previo al procedimiento y después y cómo te apoyarán. “Enviamos PDFs con toda la información. Es mejor que el paciente tenga todo por escrito”, dice la Dra. Kim.
Piensa en el mantenimiento
Estos tratamientos no son permanentes. “No le pagas a un entrenador para ir a una sesión y luego desapareces, ¿o sí?”, dice la Dra. Kim. “Ve a una clínica a la que te resulte cómodo llegar después. Querrás ir a consultas de seguimiento en intervalos de algunos meses”.
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