Federico Chingotto: el descanso que cambió su carrera
El argentino descubrió que dormir mejor puede ser tan importante como entrenar para mantenerse en la élite del pádel.
Durante años, el deporte de alto rendimiento se construyó sobre una idea sencilla: entrenar más fuerte que los demás. Hoy, esa ecuación ha cambiado. Cada vez más atletas de élite dedican el mismo nivel de atención a su recuperación que a sus sesiones de entrenamiento. Dormir mejor, controlar la carga física y cuidar cada detalle fuera de la competencia se han convertido en factores capaces de marcar la diferencia entre ganar y perder.
Pocos representan mejor esa evolución que Federico Chingotto. El argentino, uno de los mejores jugadores de pádel del mundo, reconoce que hubo una época en la que el descanso era un aspecto secundario de su preparación. Con el paso de los años entendió que la recuperación no es un complemento del entrenamiento, sino una parte fundamental del rendimiento, una filosofía que hoy acompaña junto a Eight Sleep.

El entrenamiento no termina cuando sales de la cancha
“Conforme vas creciendo y compitiendo te das cuenta de lo fundamental que es el descanso“, explica Chingotto durante una entrevista con Men’s Health Latinoamérica. Para el argentino, dormir bien dejó de ser un lujo hace tiempo. Hoy forma parte de la misma rutina que incluye la alimentación, la preparación física y el trabajo mental.
La transformación no ocurrió de un día para otro. El propio Chingotto admite que hace apenas dos o tres años dormía poco, se quedaba viendo el teléfono hasta altas horas de la noche y llegaba al entrenamiento sin haber recuperado realmente. Poco a poco eliminó las pantallas antes de dormir, incorporó hábitos para relajarse y comenzó a entender el impacto que tenía una buena noche de descanso sobre su rendimiento diario.
Ese aprendizaje llegó conforme aumentaba la exigencia del circuito profesional. Actualmente disputa cerca de 100 partidos oficiales al año, además de entrenar prácticamente todos los días en sesiones dobles que pueden extenderse entre siete y ocho horas. Con semejante carga física, explica, la recuperación dejó de ser opcional.
“Cuando la recuperación es buena te sientes como para rendir al máximo“, afirma. Y no habla únicamente del aspecto físico. Para Chingotto, dormir bien mejora prácticamente todo: la energía, los reflejos, la concentración y la capacidad para tomar decisiones, habilidades indispensables en un deporte que se juega a una velocidad cada vez mayor.

La diferencia entre entrenar mucho y recuperarte bien
El argentino también reconoce que el descanso cambió su manera de entender el alto rendimiento. Hoy su preparación no termina cuando abandona la pista. Incluye fisioterapia varias veces por semana, trabajo preventivo para proteger las articulaciones, apoyo psicológico y un enfoque mucho más integral del entrenamiento. “Cuando lo pruebas y lo compruebas, es un cambio brutal en la vida de un deportista“, asegura.
La importancia del sueño se vuelve todavía más evidente durante las giras internacionales. Dormir en hoteles, cambiar constantemente de ciudad y competir durante varias semanas consecutivas termina afectando el descanso. “Cuando dormís mal lo arrastrás todo el día. Cambia tu humor y hasta tu cabeza empieza a pensar que algo puede salir mal”, explica.
Esa conexión entre descanso y rendimiento también se refleja dentro de la cancha. Chingotto considera que gran parte del deporte de alto nivel se juega en la mente. La lectura del juego, la anticipación y la capacidad para reaccionar en fracciones de segundo dependen, en buena medida, de llegar recuperado al partido. Cuando el cuerpo acusa el cansancio, la cabeza suele hacerlo primero.
Más allá de su talento, el argentino tiene claro cuál ha sido el factor que más peso ha tenido en su carrera. Si tuviera que repartir porcentajes, dice, el 90% corresponde a la disciplina y la constancia, mientras que el talento ocupa el 10% restante. Una respuesta que resume perfectamente la filosofía con la que ha construido su camino hacia la élite.

Dormir bien también se entrena
Para Chingotto, el cambio más importante no fue simplemente dormir más horas, sino aprender que la calidad del sueño vale tanto como la cantidad. Durante años creyó que una noche larga equivalía automáticamente a un buen descanso, hasta que comenzó a analizar sus hábitos con mayor detalle. “Hay muchas veces que sentimos que descansamos bien por la cantidad de horas, pero los datos a veces te muestran que no es así. Tal vez duermes menos, pero el sueño es mejor y eso se nota tanto en las estadísticas como en las sensaciones”, explica.
Ese descubrimiento cambió por completo su preparación. Hoy presta atención a aspectos que antes pasaban inadvertidos, desde la temperatura de la habitación hasta las distintas fases del sueño. Incluso cuando se encuentra en casa, considera que descansar correctamente es una forma de llegar mejor preparado al siguiente entrenamiento, algo especialmente importante cuando el calendario obliga a competir prácticamente durante todo el año.
El aprendizaje también ha modificado la forma en que piensa a largo plazo. Si hace unos años el objetivo era simplemente entrenar más duro que el resto, ahora su prioridad es proteger el cuerpo para seguir compitiendo al máximo nivel dentro de diez años. Para lograrlo, el descanso comparte protagonismo con la prevención de lesiones, el trabajo físico y el seguimiento constante de su recuperación.
Cuando le preguntamos cuál sería el único consejo que daría a un deportista amateur, su respuesta fue inmediata: “El descanso es la clave fundamental para un gran rendimiento”. No importa si se trata de un atleta profesional o de alguien que entrena tres veces por semana; desconectar física y mentalmente sigue siendo una de las herramientas más poderosas para mejorar el desempeño.

Cómo utiliza Eight Sleep para recuperarse mejor
Ese interés por optimizar el descanso fue lo que llevó a Federico Chingotto a incorporar Eight Sleep a su rutina diaria. El argentino reconoce que una de las primeras cosas que le sorprendió fue la posibilidad de regular la temperatura de la cama. “Soy muy caluroso y en mi caso la pongo en frío. Esa sensación de frescura me ayuda a taparme más y siento que el descanso está siendo muy, muy bueno. Lo noto directamente en la recuperación”, explica.
Con casi un centenar de partidos oficiales por temporada, además de entrenamientos y compromisos fuera de la cancha, el descanso dejó de ser un aspecto secundario. Chingotto asegura que descubrió que su temperatura ideal para dormir es -2, una configuración que le permite recuperarse mejor y afrontar las jornadas con mucha más energía. “Desde que duermo en el Pod, ha cambiado completamente mi calidad de sueño“, afirma.
Pero quizá el mayor cambio no proviene únicamente del confort, sino de la información. Gracias a las métricas que registra el sistema, hoy presta especial atención a la calidad del sueño profundo y a las distintas fases del descanso, indicadores que considera mucho más relevantes que simplemente acumular horas en la cama. “A veces duermes nueve o diez horas y aun así no descansaste bien. La calidad del sueño es fundamental“, explica.
Escuchar a Federico Chingotto hablar sobre recuperación deja una conclusión clara: el descanso ya forma parte del entrenamiento. Para un jugador que compite al máximo nivel, dormir bien no significa únicamente sentirse menos cansado al día siguiente; significa entrenar mejor, tomar mejores decisiones bajo presión y darle al cuerpo la oportunidad de responder cuando más lo necesita. Es una evolución que cada vez más atletas están adoptando y que, poco a poco, también empieza a trasladarse a quienes entrenan por salud o por pasión.
Si quieres conocer más sobre la tecnología que acompaña la recuperación de Federico Chingotto y cómo funciona el sistema que utiliza para optimizar su descanso, Descúbrelo aquí.
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