La era trembo
Cómo un oscuro esteroide bovino se ha convertido en la sustancia favorita de los gym bros de la generación Z.
Los mensajes van de un lado a otro cada día. Frank, un adolescente de Massachusetts, ve una publicación en TikTok de un influencer, como podría ser @vici.togi. En la publicación, Togi cuenta que utilizó “un poco” de un esteroide anabolizante llamado “trembolona”. Enseña cómo se lo inyecta en la cadera y muestra imágenes de su progreso muscular.
Frank se lo envía inmediatamente a su compañero de entrenamiento, Jesse. Entonces, narra Frank, uno de ellos empieza a bromear con “usar trembo para convertirse en un animal y levantar todo lo que pueda para ponerse enorme”. La historia continúa cuando los dos estudiantes de preparatoria van al gimnasio. Si uno de los dos gym bros no consigue batir su marca personal en press de banca, Jesse tiene la solución: “Darle a la trembo”. Nada de otros esteroides anabolizantes. Ni testosterona. Ni creatina, ni multivitamínicos, ni una dieta hiperproteica. No, Frank y Jesse (que hablaron anónimamente, ya que la trembolona se considera ilegal) saltaron directamente a la trembolona, que se ha hecho famosa rápidamente por aumentar la musculatura mientras disminuye la grasa corporal. Entre los culturistas se considera “el dios de los esteroides” por su potencia. Para los adolescentes y los jóvenes, es simplemente “la trembo”, un boleto directo hacia el físico imperante en las redes sociales. Pero ¿por qué? Frank, que ahora tiene 18 años, explica el incremento de popularidad de la trembolona con toda la confianza y experiencia de quien lo ha buscado en internet (sobre todo para ver lo musculosas que pone a las vacas), ha visto cientos de vídeos en TikTok y hace chistes al respecto. “Si tu único objetivo es ganar músculo”, asegura, “parece que la trembolona es el camino”.
¿Quieres pruebas? Entra en TikTok y busca el “reto de 30 días de trembo”, que, como explica @FinnOnTren, consiste en “utilizar esta sustancia durante 30 días para ver tu progreso”. Y @bodybuildingbs te enseña en Instagram a utilizar “correctamente PEDs (sustancias de mejora del rendimiento) si comentas ‘trembo’”. En YouTube, el video del doctor Chris Raynor “¿Qué diablos es TREN? ¿Y por qué todo el mundo lo toma?” cuenta con más de 1.2 millones de visitas y más de 2,500 comentarios.
Mientras tanto, una serie de influencers del fitness (en concreto, de la trembolona) mantienen una relación simbiótica con esta sustancia: hace que su credibilidad aumente, mientras que ellos normalizan su consumo en las redes sociales. El culturista Nyle Nayga presenta el podcast “Trensparent”, y el influencer Jon Skywalker vende camisetas y pantalones con frases sobre esta sustancia. Está tan de moda hablar de la trembolona que algunos productos naturales y fáciles de encontrar en internet prometen efectos similares.
También están los Tren Twins, Mike y Chris Gaiera, que se han convertido en los mayores referentes de la trembolona en YouTube hasta el punto de que ya forma parte de su identidad. Los gemelos, que tienen una imagen de Dragon Ball Z como logo en su canal de YouTube, son los típicos influencers hipermusculosos, de complexión fornida y bíceps enormes. (Y sí, han admitido en varios de sus vídeos que utilizan esteroides).
Han adoptado su nombre tras ser acusados de ser “falsos naturales” (es decir, de utilizar esteroides) cuando irrumpieron en el mundo de los influencers del fitness hace dos años. Pensaron que si se vinculaban al esteroide de moda podrían responder a las acusaciones. Y les está funcionando: los Gaiera suman 1.31 millones de suscriptores en YouTube. Frank y Jesse son seguidores. “Ni siquiera sé si utilizan trembolona u otros esteroides”, indica Frank. “La cosa es que ese es su nombre en redes y llama la atención. Como adolescente, ves a esos tipos supermusculosos, que hacen gala de su hombría y su masculinidad, y quieres ser igual”.
Esto se ve potenciado por el modo en que las redes sociales pueden alterar las expectativas corporales de los jóvenes de la generación Z. “Los problemas y la presión sobre la propia imagen corporal de los chicos son muy comunes y no están reconocidos, pero actualmente un tercio de los adolescentes intentan ganar peso”, declara el doctor Jason Nagata, profesor adjunto de pediatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de California en San Francisco, que investiga los esteroides, las sustancias para mejorar la imagen y los trastornos alimentarios en los adolescentes y hombres jóvenes. Es muy difícil que estos chicos no se planteen el uso de esteroides, porque a pesar de sus efectos secundarios, funcionan. “La realidad es que los esteroides anabolizantes y la trembolona resultan eficaces para el desarrollo de masa muscular”. Pero todo esto tiene un lado oscuro: aquellos que utilizan trembolona recalcan que no es apta para principiantes. “Nadie”, afirma un usuario de Reddit en el foro r/steroids, que tiene 249,000 miembros, “debería utilizar trembolona, a menos que seas enorme y estés preparándote para un campeonato de culturismo”.
El motivo es que podría ser el esteroide anabolizante más neurotóxico de todos, según un reciente artículo coescrito te por el doctor Timothy M. Piatkowski, investigador y profesor de la Universidad Griffith de Queensland (Australia). Esa neurotoxicidad puede tener efectos especialmente desastrosos en adolescentes y hombres jóvenes, ya que sus cerebros aún están en desarrollo. Oliver, un culturista de 26 años y más de 100 kilos, de pelo castaño oscuro y barba bien cuidada, lo sabe de primera mano. Empezó a utilizar trembolona hace siete años y se puso tan fuerte que dice que era como “usar Photoshop en la vida real”. Sin embargo, la trembolona puso a prueba sus relaciones sentimentales y acabó metiéndole en problemas legales. Su historia, de la que hablaremos luego, aporta una visión de los peligros reales de la trembolona.
El doctor Mike Israetel, investigador deportivo, influencer y culturista profesional, entiende las causas por las que la trembolona ha arruinado la vida de Oliver. “La trembo es una maldita basura tóxica”, advierte Israetel. “La trembo potencia al extremo la sexualidad, la conciencia de dominación y jerarquía, los pensamientos y comportamientos violentos… Si vieran toda la verdad, la mayoría de los adolescentes dirían: ‘Ni de broma’”. Para que quede claro, la mayoría de los adolescentes obsesionados con la trembolona (como Frank y Jesse) y muchos influencers en realidad no la utilizan. Los Tren Twins tampoco (o eso dicen). Se limitan a ver (o crear) los TrenToks, y convierten poco a poco la trembolona en un mito moderno sobre la musculación y en un mérito del que presumir en redes sociales, aunque saben que su uso es demasiado peligroso. Esto, por supuesto, no quiere decir que todos los chicos se mantengan al margen.
Qué esté de moda y sea algo viral es nuevo. La trembolona no lo es. Se sintetizó por primera vez en 1963 y se aprobó su uso en el ganado en la década de 1980 para fomentar el aumento de peso de los animales. Alrededor de la misma época, los culturistas se dieron cuenta de que sus propiedades de construcción de tejidos también harían crecer los músculos humanos. La trembolona posee un efecto tres veces más androgénico que la testosterona (que también se utiliza como potenciador del rendimiento), por lo que se adhiere de forma más eficaz a los receptores de andrógenos. Esto permite aumentar la masa muscular y la fuerza. También ayuda a conservar el tejido muscular, ya que inhibe las hormonas catabólicas (que destruyen músculos), como el cortisol. La gran propagación de la trembolona no duraría mucho, al menos a la vista de todos. En EEUU, la Ley de Control de Esteroides Anabolizantes de 1990 añadió 25 compuestos, incluida la trembolona, como “esteroides anabolizantes” en la Lista III de la Ley de Sustancias Controladas, lo que convierte su distribución en un delito grave y su posesión por primera vez para uso personal en un delito menor en EEUU (algunos estados crearon normativas más estrictas). Los adolescentes fueron parte de la motivación de la normativa, añade Rick Collins, abogado y experto legal en el área de las sustancias de mejora del rendimiento. “La intención de la ley era acabar con el dopaje en el deporte, reducir el mercado negro y proteger a las personas, especialmente jóvenes, del consumo de estas sustancias fuera de supervisión médica”, afirma.
La ley no funcionó. El mercado negro “se disparó”, indica Collins, y las sustancias de mejora del rendimiento florecieron en los vestuarios de los gimnasios. Después, a principios de la década de los 2000, internet se convirtió en un paraíso para la distribución de esteroides. La trembolona, sin embargo, quedó reservada para los culturistas más extremos, y en cierto modo esto la alejó de los jóvenes. Tenías más probabilidades de conseguir trembo si eras un asiduo al gimnasio que conocía a un asiduo más extremo. Las redes sociales y la cultura de los influencers cambiaron todo eso, ya que han eliminado el gimnasio como barrera de entrada de la trembolona (y otras sustancias de mejora del rendimiento). Además, la presión que sufren los adolescentes y los hombres jóvenes por tener un aspecto fuerte los empuja aún más hacia estas sustancias, añade el doctor Nagata. “Las redes sociales pusieron los esteroides por las nubes, ya que potenciaron drásticamente una cultura que valora los efectos de las sustancias para mejorar la imagen, como los esteroides”, afirma Collins. “Las redes nos incitan a la cultura de la comparación. ¿Qué vida es mejor? ¿Qué coche es mejor? Y para muchos, ¿qué cuerpo es mejor?”.
Parte de la magia de la trembolona reside en que te ayuda a salir ganador de esas comparaciones. Pero su mayor potencia y eficacia conllevan un mayor riesgo de efectos secundarios que otros esteroides, como insomnio, hipertensión y tos que puede dificultar el habla o la respiración. Esta tos es tan conocida en el mundo de los esteroides que se le conoce como “tos de trembolona”. Pero los efectos que provoca en la mente son aún peores: los culturistas la asocian con “un aumento de ansiedad, paranoia y agresividad”, y la sustancia puede “potenciar problemas existentes como ansiedad, tendencias obsesivo-compulsivas y problemas relacionados con la imagen corporal”, según un estudio publicado en 2023 en Research in the Sociology of Sport. Sobrevivir a esos efectos secundarios casi siempre te proporciona el cuerpo que deseas. Ese mismo estudio sugirió que la trembolona “facilitaba los progresos musculares a pesar de fallos en el entrenamiento o en la dieta”. Es conocida por desarrollar músculos duros, densos y “secos”, y ayuda esencialmente a desarrollar los músculos gruesos y estriados que vemos en los caballos y el ganado. “Los rasgos distintivos del cuerpo con trembolona son aumento de la musculatura, reducción de la grasa corporal y alguna que otra vena”, cuenta el YouTuber Vigorous Steve, que habla abiertamente sobre su utilización y da consejos sobre fitness y esteroides (cuenta que antes usaba trembolona, pero ya no).
Que se haya vuelto viral se combina con la presión de las redes y de la pubertad para empujar a los adolescentes hacia esta sustancia, afirma el doctor Nagata. “Las redes sociales pueden potenciar las comparaciones corporales y llevar a la insatisfacción muscular y, por tanto, a un mayor uso de trembolona u otros esteroides anabolizantes en los chicos”.
Además, las redes sociales normalizan cada vez más el consumo de sustancias de mejora del rendimiento, especialmente la terapia de reemplazo de testosterona (TRT), tanto entre culturistas como entre fanáticos del gimnasio. Es verdad que la TRT es diferente a la suplementación de testosterona para el crecimiento muscular, pero cada vez se tiende a unificar más todas las sustancias de mejora del rendimiento. Algunas opciones son ‘casi legales’ y están bien estudiadas, y otras… no. Los culturistas tampoco ocultan su consumo de testosterona. El culturista Jeremy Buendia (3.7 millones de seguidores en Instagram) comparte habitualmente publicaciones sobre su terapia hormonal sustitutiva. Además, colabora con Transcend, una empresa de telesalud especializada en el rendimiento atlético. El enorme powerlifter y culturista Larry Wheels (5.3 millones de seguidores en Instagram) anunció en 2022 que iba a sustituir los esteroides por la TRT y compartió el cambio que los esteroides habían hecho en su cuerpo. Durante unas dos décadas, el estigma de los esteroides mantuvo a la trembolona en la sombra, y esa falta de exposición protegió a los adolescentes de caer en la tentación. Sin embargo, como se ha empezado a normalizar en las redes sociales el uso de esteroides en los círculos del fitness, la trembolona se ha vuelto más socialmente aceptable, afirma Todd, un hombre de 39 años que ha utilizado esta sustancia de forma intermitente durante casi 20 años y que habló de forma anónima. “Los chicos jóvenes de mi barrio ya la están utilizando”, confiesa. “Ven que sus ídolos lo hacen en las redes sociales. Los ven bien, y parece que no les pasa nada. Seguramente pensarán que está bien utilizar estas sustancias”.
Si alguien quiere trembolona hoy en día, enfrentará pocos problemas para adquirirla. A medida que internet ha aumentado su popularidad, también ha transformado la manera en que se comercializa, según el doctor Timothy Mackey, profesor adjunto de la Universidad de California en San Diego, que estudia el tráfico de drogas y las redes sociales. El proceso es tan fácil que da miedo. Quien busque esta sustancia solo tiene que husmear en X o Instagram a través del influencer adecuado. A continuación, se redirige al interesado a una plataforma de mensajería como Telegram o WhatsApp. Un vendedor contacta con el interesado para intercambiar información, concretar los detalles de la transacción y finalizar la compra en Venmo o PayPal. “Lo que están haciendo los vendedores es aprovechar todas las ventajas de estas plataformas para crear todo un ecosistema”, afirma Mackey. “Ahí cuentan con un lugar donde maximizar el marketing y la interacción con el consumidor, además de realizar transacciones. Para nosotros es un problema de todo el ecosistema de internet”. El comercio de la trembolona va más allá de los canales típicos, e incluso se vende falsa trembolona para aprovechar el boom publicitario que la rodea. A principios de este año, Mackey demostró que se podía encontrar supuestamente trembolona a la venta en la plataforma de la comunidad musical en línea SoundCloud. Escribió “trembolona comprar” en la barra de búsqueda y aparecieron varias listas de reproducción. Entre esas listas había una pista de 13 segundos titulada “Dónde conseguir trembo-Dónde comprar trembolona online”. La imagen de la pista era un hombre musculoso sin camiseta, junto con un texto sobre la trembolona. Después de que el usuario seleccionara la lista de reproducción, la página siguiente mostraba una descripción que incluía un enlace aparentemente oficial. Al hacer clic, te redirigía a una empresa llamada Crazy Bulk, que vende alternativas a los esteroides que afirma que son seguras y legales, incluido el Trenorol (también conocido como Tren-Max), una alternativa natural a la trembolona. El Trenorol también se vende en Amazon y eBay. “En algunos de estos lugares afirman ser laboratorios de investigación o proveedores de productos químicos, pero un proveedor legítimo no vendería sus productos a través de SoundCloud”, sugiere Mackey. Además, los adolescentes que quieren experimentar con la trembolona también se sienten cada vez más empoderados por los testimonios de otros. En un hilo de Reddit de principios de 2024 con 225 comentarios, los usuarios desglosaron con sinceridad los puntos positivos y negativos de la trembolona. Hablaban de un apetito exacerbado, impulsos sexuales y cambios de humor. También hablaban abiertamente de la cantidad exacta que necesitas para ponerte grande. Algunos aconsejaban 100 mg al día. Otros advertían de los efectos secundarios si se tomaban más de 200 mg a la semana. La variación en las pautas de dosificación sirve como recordatorio de que la trembolona se aprobó originalmente en EEUU para su uso en… vacas. “No existe ninguna dosis recomendada para la trembolona en humanos porque no tiene un uso terapéutico formal”, subraya Israetel, investigador deportivo y culturista. Por este motivo resulta especialmente peligrosa para los adolescentes y los que la utilizan por primera vez en grandes dosis. Tienen un “riesgo muy elevado de sufrir psicosis e ira”, asegura Israetel. Las investigaciones han respaldado durante mucho tiempo que el consumo de esteroides anabolizantes puede afectar negativamente a la salud mental. Los canales de fácil acceso para conseguir trembolona (y otros esteroides) son difíciles de eliminar. Libby Baney, asesora principal de la Alliance for Safe Online Pharmacies (ASOP), sugiere crear una legislación que regule lo que promueven y venden estas páginas web. Aun así, Baney admite que dicha legislación y su aplicación requieren una serie de recursos financieros, humanos y tecnológicos para controlar estas plataformas. Israetel propone una estrategia más sencilla para evitar que los adolescentes caigan en la trembolona: tener una conversación honesta con ellos en la que se reconozca el atractivo de la trembolona y se expliquen sus consecuencias. A pesar de los posibles efectos secundarios de la trembolona, añade Israetel, limitarse a criticarla no es la mejor forma de disuadir a los adolescentes de que se replanteen su uso. “Aportar a los jóvenes una perspectiva equilibrada y hablarles de la realidad”, dice, “seguramente sea la mejor opción”.
La mejor advertencia quizá sea la historia de Oliver, que pidió ser identificado solo por su primer nombre. Empezó a utilizar trembolona en 2017. Por mucho que alabe sus resultados, también ha sufrido sus efectos más oscuros. “No es ninguna fórmula mágica”, afirma. “Ojalá lo hubiera sabido antes, y ojalá hubiera sabido también que afectaría a mi comportamiento, porque causó problemas en mi vida”. Empezó a levantar pesas a los 15, y dos años después comenzó un ciclo de propionato de testosterona, con dosis de 100 mg en días alternos. Ganó nueve kilos y se puso “monstruosamente fuerte”, afirma, pero no era suficiente. Un año después (y varios años antes de que la trembolona se convirtiera en un reto más de las redes), un amigo del gimnasio le preguntó si quería probar algo más fuerte. “Si tus amigos lo hacen, no debe ser tan peligroso, ¿no?”, reconoce Oliver. “Así es como pensamos”. A los 18, empezó a utilizar 50 mg de trembolona al día. Sus padres notaron cambios en su comportamiento, pero no cree que fueran conscientes de su consumo de trembolona. Oliver compara el punto de vista de sus padres con ver “a una persona en la calle sufriendo una sobredosis. Sabes que no está bien, pero no sabes exactamente por qué”. Sin embargo, sí que experimentó los síntomas: empapaba las camisetas de sudor mientras comía carbohidratos. El insomnio asociado a la trembolona lo azotó y muchas noches apenas dormía. Peor aún, la personalidad de Oliver cambió. Su agresividad, ira y egoísmo lo volvieron tan insoportable que su madre muchas veces lo echó de casa. Oliver alternó ciclos de seis semanas de trembolona y sesiones de reemplazo de testosterona durante cinco años. Durante los ciclos de trembolona salía de fiesta más a menudo. Cuando tenía novia se sentía tentado a engañarla porque “te hace [querer] buscar otras parejas”. Entre ciclo y ciclo notaba todos estos cambios en su comportamiento, pero se decía a sí mismo que había aprendido a controlarlo.
Todo esto está en línea con el estudio de Research in the Sociology of Sport, que cita a un usuario de trembolona: “Si vas a utilizarla, asegúrate de que tienes todo bajo control, tanto económicamente como con tus relaciones personales. Asegúrate de que todo esté en su sitio y de que no atravieses un mal momento, porque si utilizas trembo cuando estás pasando apuros económicos o cuando el futuro de tu relación es incierto, empeorará las cosas”.
Eso es exactamente lo que le ocurrió a Oliver. Menos de dos años después de empezar con la trembolona, su comportamiento hizo que su novia rompiera con él y cuando su ex empezó a salir con otro chico se sentía celoso. Pensó que la culpa de su miseria era la falta de dinero y empezó a traficar con cocaína. “Las conductas de riesgo me hacían pensar: tengo que llegar a la cima del mundo, y eso es la cocaína”. En 2018, Oliver fue detenido por tráfico de cocaína. Tras una condena leve, añade, se dio cuenta de que necesitaba cambiar su situación. O, al menos, intentarlo. “Empecé a actuar mejor en otros ámbitos”, dice, “pero seguía utilizando trembolona”. Esto es un claro ejemplo de las propiedades potencialmente adictivas que tiene esta sustancia y que suponen un grave peligro para quien empieza a una edad temprana, afirma Israetel. “Si la trembolona está presente en tu juventud, existe cierto riesgo de que de adulto seas más propenso a utilizarla”, sugiere. Esta fue la experiencia de Oliver. Aunque dice que le preocupan sus consecuencias negativas, el verano pasado completó otro ciclo de trembolona. También sigue tomando otros esteroides, o hace TRT, ya que su cuerpo ha dejado de producir testosterona por sí mismo. Tiene claro que no volverá a utilizar trembolona (a menos que fuera a competir). La historia de Oliver, por supuesto, no aparece en ningún feed de TikTok o Instagram, pero puede ayudar a los padres a mantener a sus hijos lejos de la trembolona.
Cuando Frank y Jesse bromean, ven esta sustancia únicamente como una mítica máquina de generar músculo. Sin embargo, a medida que aparece más información sobre sus efectos secundarios, los adolescentes empiezan a ver la trembolona de otra manera: como una droga peligrosa. “He oído hablar de los efectos físicos, pero los mentales me dan mucho más miedo”, confiesa Jesse. “Nunca había pensado que los esteroides fueran tan adictivos como las drogas recreativas”. Eso no lo verás en TikTok.

La toxicidad de la trembo
¿No sabes cómo reconocer si alguien cercano a ti le está dando duro al gym o si está recibiendo una ayuda por parte de la trembolona? A pesar de su popularidad en las redes, debes saber que sus efectos secundarios son muy potentes (y reconocibles), fíjate en lo siguiente.
Tos de trembo
Es un efecto secundario que puede dificultar la respiración y el habla de quien usa esta sustancia. Suele producirse poco después de una inyección de trembolona si parte se ha introducido accidentalmente en el sistema circulatorio y llega a los pulmones.
Ataque de granos
Vas a tener muchos granos, pero no un brote cualquiera. “Granos morados, gigantes e hinchados por toda la cara”, indica Israetel. “Y por toda la espalda. A un amigo que empezó con la trembo le salieron tantos que en cada centímetro cuadrado tenía como una docena de ellos”.
Ansiedad desmedida
“Piensa en lo que te produce más ansiedad, como puede ser hablar en público o estar en un embotellamiento. Prepárate para experimentarlo a largo plazo”, indica Israetel. “Será una sensación permanente mientras sigas utilizando la trembolona”, asegura. “Durará semanas. Y cuando creas que estás bien, te dará un ataque de pánico”.
Otros efectos secundarios…
Sudoración extrema, insomnio, problemas hepáticos, renales y cardiovasculares, hipertensión, aumento de la libido, agresividad, desregulación emocional, disminución de la producción de testosterona, etc.
MATT MARTELL es editor asociado de FanGraphs y previamente trabajó en Sports Illustrated. Su trabajo se ha publicado en The New York Times y escribe sobre películas en Substack.
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