Defender Trophy: la aventura off-road llevada al límite
Conducción, resistencia y trabajo en equipo: así fue el selectivo latinoamericano de Defender Trophy en Veracruz.
Desde hace décadas, la palabra “Defender” inspira respeto entre viajeros y aventureros de todo el mundo. Es el nombre del auto que todo hombre con intenciones de recorrer el mundo desea en su cochera, un auténtico ícono del off-road y el orgullo de la industria automotriz británica.
Por su parte, la palabra “Trophy”, en el contexto del overlanding (travesías a través de terrenos inhóspitos mediante vehículos motorizados), remite a un evento que en su momento se consideraba como “los Juegos Olímpicos de los 4×4”: el Camel Trophy.
Si tomas esos dos elementos y los unes, el resultado, “Defender Trophy”, es la máxima expresión de la audacia, el ingenio y el deseo de exploración. Es, además, el nombre del evento que todos los amantes de la adrenalina sobre cuatro ruedas estábamos esperando desde hace mucho. Estoy feliz de reportar que hace unos días formé parte, como periodista invitado, del selectivo latinoamericano para la primera edición. Esto es lo que ocurrió.

3…2…1… ¡Adelante!
Así comenzaba la primera prueba de Defender Trophy Mexico & Latin America. Eran las 7:00 pm del día uno. Llevábamos apenas unas horas en Jalcomulco, Veracruz, y uniformados todos, cada cual con su bandera en el pecho, un número de participante en la espalda y una linterna ajustada a la frente, arrancamos corriendo a toda velocidad. El reto: un circuito de 3 km que rodeaba al hotel Picocanoa, nuestra sede. En el camino había senderos con subidas, bajadas, agua, rocas, ramas y otros obstáculos naturales, así como una sección de asfalto. Pude evitar torceduras (habría sido una desgracia caer apenas en la primera prueba), y con los pulmones ardiendo, agradecí la imagen a lo lejos de la entrada del hotel: unos metros más y terminaría. Sorpresa: justo antes de poder tocar el Defender Trophy Edition aparcado en la explanada que recibe a los visitantes, tendría que pasar por encima de una barrera de madera, un mensaje, quizás, de parte de la organización: “aquí hay que estar listo para lo que sea”. Arriba, abajo, último esfuerzo… 14:40 marcó el crono. Nada mal considerando la ruta, el calor y la humedad.

Comunicación y habilidad al volante
El día dos finalmente pudimos subir a los autos. Hay pocas cosas tan emocionantes como ver una decena de Defenders en fila, todos con el tanque lleno y listos para acudir a su hábitat natural: la selva. Tomamos turnos para conducir y familiarizarnos con los vehículos, los modos de manejo, la suspensión y las cámaras ubicadas debajo y a los costados, diseñadas para brindarnos una perspectiva del terreno que es imposible tener de otra manera. Previamente habíamos completado una clase sobre señalización y comunicación entre piloto y copiloto, este último abajo del auto, fungiendo como guía. Sí, se nos evaluaría de forma individual, pero la capacidad de colaborar con otros era una de las claves del éxito en esta aventura.
Para poner a prueba todo lo aprendido, nos enfrentamos a un circuito en el que se habían cavado zanjas y formado curvas con gran inclinación. A lo largo del camino había estructuras a los costados desde las cuales colgaban pelotas de espuma: las verdes había que tocarlas con los espejos y las rojas esquivarlas con todo el vehículo. El concepto era simple, pero la ejecución no fue sencilla. Afortunadamente, trabajamos en pares: una persona abajo dirigiendo y la otra al volante. La buena noticia: no toqué ninguna roja. La mala: se me escapó una verde. Mentiría si te dijera que esto no me atormenta por las noches.
Más tarde, tras hacer rafting por los rápidos del río Pescados (una experiencia espectacular), cerramos la jornada con una prueba más en la que teníamos que tirar de una cuerda en equipo para sacar un auto del agua. No sé cuál de los dos conjuntos lo hizo más rápido, pero fue increíblemente gratificante saber que movimos un par de toneladas solo con la fuerza de nuestros brazos.

Trabajo en equipo
El día tres amanecimos inmersos en la selva. Pasamos la noche en tiendas de campaña, respirando aire fresco y sudando profusamente (el calor y la humedad en Veracruz durante el verano son cosa seria). La mañana estuvo dedicada a pruebas en equipo, divertidas y retadoras en partes iguales. Algunas requerían esfuerzo físico y otras eran cuestión de creatividad y coordinación. Una cosa estaba clara: aquí nadie lograba nada solo, tenías que confiar en tus compañeros y esforzarte para que ellos confiaran en ti. Ese es el espíritu de Defender Trophy, la unión de voluntades en busca de un objetivo común.

África en la mira
De los 24 participantes oficiales, dos fueron elegidos como representantes de la región: Emiliano Flores (México) y Luis Eduardo Aceituno (Guatemala). Lo que buscaba el jurado no era solo aptitud física o habilidad al volante, sino la capacidad de liderar a otros y resolver bajo presión, así como conocimiento técnico sobre las funciones de los vehículos y los momentos idóneos para tomar ventaja de ellas. Tuve la oportunidad de convivir con ambos y me marcho confiado: Latinoamérica estará muy bien representada en el evento global. Este se llevará a cabo en el sur del continente africano durante el mes de octubre. No solo será una aventura épica, sino que se realizará en apoyo a Tusk, una organización sin fines de lucro que busca proteger a la vida salvaje. Este enfoque en la conservación también estuvo presente en el evento en Veracruz ya que tuvimos la oportunidad de conocer de cerca el trabajo de Naturalia A.C., organización dedicada a proteger al jaguar, el felino más grande de América. Si te emociona todo lo que acabas de leer, más vale que empieces a prepararte para el año próximo. Yo buscaré revancha con esa pelota verde.

¿Ya te suscribiste al Newsletter de Men’s Health México y Latinoamérica?
Haz click aquí y recibe las mejores rutinas, consejos para bajar de peso, recomendaciones de salud y todo el contenido que necesitas para ser la mejor versión de ti.
Síguenos en nuestras redes sociales: Instagram, Facebook, X (Twitter) y Threads


