La Sotomayor: la cantina de Polanco donde las salsas vuelven a picar
Tradición, buena comida, tragos al 2x1 y un ambiente que invita a olvidarte de la oficina por unas horas.
En una ciudad donde constantemente abren nuevos restaurantes que buscan sorprender con conceptos cada vez más complejos, encontrar una buena cantina sigue siendo uno de los mayores placeres gastronómicos. No porque la fórmula haya cambiado demasiado, sino porque cuando está bien ejecutada, simplemente funciona. Ese es precisamente el caso de La Sotomayor, una cantina contemporánea ubicada en el corazón de Polanquito que toma elementos clásicos de la tradición mexicana y los adapta a una experiencia mucho más actual.
Desde la calle, el lugar pasa relativamente desapercibido. De hecho, si caminas por Anatole France sin prestar demasiada atención, podrías pensar que se trata de otro restaurante más de la zona. Sin embargo, basta cruzar la puerta para entender que aquí la intención es otra. La iluminación, la música, el movimiento constante de los meseros y la energía del lugar dejan claro que la prioridad es pasarla bien.
Diversión (y buena comida) para todos
Uno de los mayores aciertos de La Sotomayor es que ofrece experiencias distintas dependiendo del plan que tengas. El espacio está dividido en tres ambientes muy marcados. El primero es un salón interior mucho más tranquilo, ideal para una comida familiar, una sobremesa larga o una celebración más íntima.
Después está la terraza, que probablemente sea la zona más divertida del lugar. Aquí el ambiente se vuelve más relajado, más festivo y más ruidoso. Es de esos espacios donde se antoja pedir otra ronda, reír fuerte y dejar que la tarde se convierta poco a poco en noche. Además, es una de las áreas donde está permitido fumar, algo que muchos siguen valorando.
Finalmente está la barra, una sección que funciona perfectamente para quienes trabajan por Polanco y buscan escapar un momento de la oficina. Ya sea para aprovechar la hora de comida o para tomar un buen trago después de una jornada complicada, el espacio se presta para quedarse más tiempo del que originalmente habías planeado.

Una cantina que entiende lo que significa comer bien
Parte importante de la experiencia gira alrededor de su propuesta gastronómica. La Sotomayor apuesta por una fórmula difícil de ignorar: un menú de All You Can Eat por $389 pesos, acompañado de promociones de coctelería y bebidas al dos por uno durante buena parte de la tarde.
Lo interesante es que la oferta va mucho más allá de las clásicas botanas de cantina. El menú incluye desde tacos, aguachiles y tostadas hasta platos fuertes y postres. Además, cuentan con un menú especial incluido dentro de la promoción que cambia cada quince días. Dependiendo de cuándo vayas, podrías encontrarte con una mariscada, una paella, un ronqueo o incluso una carne asada.
Durante mi visita hubo varios platillos que destacaron particularmente. Los tuétanos con sopecitos son exactamente el tipo de entrada que justifica regresar. La combinación del tuétano con la salsa tatemada, el tocino y el parmesano logra un equilibrio entre intensidad y textura que resulta difícil de olvidar.
Otro de los imprescindibles es el aguachile negro, preparado con ceniza de chile habanero y aceite de cacahuate. Tiene profundidad de sabor, buen nivel de picor y suficiente personalidad para diferenciarse de otras versiones que abundan actualmente en la ciudad.
Si buscas algo más contundente, el chamorro de cerdo con hueso merece atención especial. Puedes pedirlo adobado, al ajillo, en salsa borracha o con mole oaxaqueño. Independientemente de la preparación elegida, la porción es generosa y confirma una de las mayores virtudes del lugar: aquí no escatiman.
Y sí, conviene tomar en serio una de las frases que más repiten dentro de La Sotomayor: “las salsas vuelven a picar”. En una época donde muchos restaurantes han suavizado los niveles de picante para complacer a todos los públicos, aquí todavía encontrarás salsas que realmente cumplen con su función.

Buenos tragos, buenas porciones y una gran relación calidad-precio
La experiencia líquida también merece mención aparte. Entre los cocteles destaca La Paquita, una mezcla de tequila Patrón Cristalino, cítricos, Red Bull de sandía y un escarchado con chamoy y sal de habanero. Forma parte de los llamados Milagritos, una colección de bebidas servidas en vasos inspirados en veladoras que homenajean a personajes populares de la cultura mexicana.
Más allá de un platillo o un coctel específico, lo que termina diferenciando a La Sotomayor es la sensación con la que sales. El servicio es atento, las porciones son generosas y, considerando la ubicación en una de las zonas más cotizadas de la Ciudad de México, la relación entre calidad y precio resulta difícil de superar.
Quizá por eso funciona tan bien como refugio después de una semana complicada. Es el tipo de lugar al que llegas pensando que solo te quedarás un rato y donde terminas extendiendo la sobremesa mucho más de lo previsto. Y en una ciudad que rara vez baja el ritmo, encontrar un espacio capaz de lograr eso tiene mucho mérito.

Dónde: Anatole France 70, Polanco III Sección, Miguel Hidalgo, Ciudad de México.
Horario: Lunes a domingo a partir de las 13:00 horas.
Reserva, aquí.
¿Ya te suscribiste al Newsletter de Men’s Health México y Latinoamérica?
Haz click aquí y recibe las mejores rutinas, consejos para bajar de peso, recomendaciones de salud y todo el contenido que necesitas para ser la mejor versión de ti.
Síguenos en nuestras redes sociales: Instagram, Facebook, X (Twitter) y Threads