Corrimos el mejor maratón del mundo con TAG Heuer
Todos los maratones son emocionantes, pero ninguno se compara con Nueva York. Así vivimos la edición 2026.
Es indudable que el running está experimentando un boom. Nunca antes, tantas personas se habían amarrado las agujetas para salir a sumar kilómetros. Basta un vistazo a cualquier parque por la mañana, ya sea Chapultepec, El Retiro o Central Park, para advertir la enorme cantidad de personas que han hecho de este deporte una afición e incluso un estilo de vida.
¿Qué hay detrás de esto? Primero: la practicidad que ofrece esta disciplina. El equipo necesario es mínimo, solo se requiere un calzado deportivo, prendas cómodas y un smartwatch que te muestre tus métricas (ya hablaremos de esto). Además, puede practicarse casi en cualquier sitio.

Otro factor importante es el componente social. Cuando corres con otros, no solo trabajas para avanzar rumbo a tus objetivos, sino que genuinamente te alegras al ver a los demás lograr los suyos. Y no hay nada como un desayuno con amigos después de completar un entrenamiento exigente.
El tercer factor es la satisfacción que brinda cruzar una línea de meta sabiendo que te esforzaste al máximo. No importa la distancia ni el lugar, ponerte a prueba en una carrera siempre es una buena idea. Pero si además es un maratón, aún mejor. Y si tienes la posibilidad de correr Nueva York, el más grande y emocionante de todos, será una experiencia que te cambie la vida.
De vuelta a Nueva York
Eso es precisamente lo que hice hace unos días, junto a TAG Heuer, cronometrador oficial de la prueba. En la muñeca llevaba el TAG Heuer Connected Calibre E5. Se trata de un reloj cuya sofisticación y elegancia está al nivel del resto de colecciones de la casa suiza, pero que incorpora tecnología enfocada en el rendimiento físico.

Sí, es un reloj inteligente, pero no se parece a ningún otro que hayas probado. Aquí en vez de una caja de plástico obtienes titanio grado 2 y un bisel de cerámica. Nada de correas endebles. El brazalete de caucho de esta pieza es desplegable y ofrece un ajuste perfecto. Es resistente al agua hasta 50 m y tiene una batería que ofrece 3 días de uso en modo reloj y 17 horas en modo deporte (más que suficiente para un maratón, sin importar a qué ritmo corras). Además, la interfaz es exclusiva de la manufactura, gracias al TAG Heuer OS. Este reloj es la prueba de que el refinamiento no está peleado con la tecnología.

He tenido la oportunidad de correr 42 km en diferentes sitios, desde Ciudad de México hasta Monterrey, Chicago y Berlín. Mi primer Nueva York fue en 2022 y desde entonces ya era, con diferencia, mi evento favorito. Lo que pasó este año simplemente lo confirmó. Es el mejor maratón del mundo.
¿Qué lo hace tan especial? Lo primero es la ruta. No es un circuito, como ocurre con muchas otras pruebas. Aquí vas de punto A a punto B. Esto permite recorrer los cinco distritos de la ciudad. Si en verdad quieres conocer la capital cultural del planeta, este es el mejor tour posible.

Tras activar el modo carrera en tu reloj, recibir la confirmación de que se ha conectado al satélite y asegurarte de que el ajuste sea ideal para una buena lectura de tu frecuencia cardiaca, arrancas en Staten Island, frente al imponente puente Verrazzano-Narrows. Al recorrer sus dos millas de longitud, obtienes vistas espectaculares del skyline de Lower Manhattan a lo lejos. Saber que eventualmente estarás corriendo ahí, hasta donde alcanza la vista, se siente intimidante y emocionante en partes iguales.

Del otro lado del puente, aterrizas en Brooklyn. Más tarde viene Queens y el que es, para mí, el punto más especial de la ruta: el puente Queensboro. Son un par de kilómetros en los que solo escuchas tus pisadas y tu respiración, así como las de tus compañeros. Es un momento de calma y reflexión (piensas en cómo te sientes, el ritmo, el cansancio en las piernas, el privilegio de estar viviendo esto…). De pronto, tomas una salida hacia la izquierda y te incorporas a First Avenue en Manhattan. Apenas das unos pasos aquí y te sacude la intensidad del ruido: gritos y aplausos de miles de personas reunidas con el único objetivo de darte la bienvenida a la isla más famosa del mundo. Si has tenido la oportunidad de correr Ciudad de México, piensa en los gritos al pasar por el Ángel en Reforma, pero multiplicados por 10.

Tras correr brevemente por Manhattan, viene el Bronx, el quinto distrito, y el regreso a Manhattan para acercarte poco a poco a la meta, ubicada dentro de Central Park. Para este punto, las piernas protestan y los pulmones arden, pero te aferras porque sabes que el final está cerca y con él una espectacular medalla, un poncho para cubrirte del frío y la satisfacción de saber que, por el resto de tu vida, podrás considerarte oficialmente finisher del más grande de los Majors.

No será el último
El running tiene una característica muy particular. Es la clase de actividad que no puede gustarte un poco. Lo amas o lo odias. Si estás en el último grupo, quizá lo que ocurre es que no le has dado la oportunidad. Y si eres parte del primero, seguramente has empezado a planear tu vida en torno a las carreras que quieres hacer. Hay muchas que tengo pendientes con diferentes distancias, terrenos y ubicaciones. Pero hay una a la que regresaré tantas veces como pueda: el maratón de Nueva York. Y cuando lo haga, tengo claro qué reloj llevaré en la muñeca. Para conocerlo mejor, haz click aquí.
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