Dolor de rodilla: causas, señales de alerta y qué hacer
¿Te duelen las rodillas? Expertos explican las causas, cuándo acudir al médico y qué hacer para prevenir lesiones.
Lejos de ser una simple bisagra, la rodilla es el punto de encuentro de tres huesos, numerosos tendones importantes y cuatro ligamentos, incluido el famoso ligamento cruzado anterior (LCA). A lo largo del día, tus rodillas soportan fuerzas equivalentes a entre dos y tres veces tu peso corporal, incluso durante una simple caminata. Muchas cosas pueden salir mal en estas articulaciones tan complejas y fundamentales. Estos conceptos básicos te ayudarán a evitar problemas o a solucionarlos si ya están apareciendo.
¿Qué provoca el dolor de rodilla?
Giros, cambios de dirección y movimientos bruscos
“Probablemente, CrossFit y pickleball son las actividades que más pacientes con desgarros de menisco nos han traído en los últimos 10 años”, afirma Robert LaPrade, médico y doctor en ciencias, cirujano ortopédico especializado en medicina deportiva de Twin Cities Orthopedics. Las carreras de ida y vuelta, los movimientos repentinos para alcanzar una pelota… Tu menisco recibe el impacto cuando tu cuerpo se desplaza lateralmente, pero tu pie permanece fijo. ¿Escuchaste un chasquido? Esa es una señal característica de una posible rotura del ligamento cruzado anterior (LCA), ubicado en la parte central de la rodilla.
Entrenar intensamente solo los fines de semana
Pasar del sofá a correr 10 kilómetros en cinco días, o intentar darlo todo en partidos de basquetbol todas las noches cuando llevas años sin tocar una pelota —básicamente, aumentar repentinamente el volumen de entrenamiento— puede provocar inflamación y dolor en el tendón rotuliano, ubicado en la parte frontal de la rodilla. Los tendones reciben un flujo sanguíneo relativamente limitado, por lo que los microdesgarros provocados por el entrenamiento tardan en sanar. Y no lo harán adecuadamente si los sometes constantemente a una sobrecarga.
El paso del tiempo
Con la edad, el cartílago que recubre los extremos de los huesos comienza a desgastarse, lo que puede provocar osteoartritis. La genética, la obesidad, los problemas de alineación, las lesiones anteriores y, en ocasiones, la mala suerte hacen que este deterioro avance más rápido en algunas personas. “Una vez que se daña, no puede regenerarse. Incluso con todos los recursos de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) y los avances de los que disponemos actualmente, todavía no hemos descubierto cómo lograr que vuelva a su estado normal”, explica el Dr. LaPrade.

3 señales de que el dolor no desaparecerá por sí solo
PROGRAMA UNA CITA CON EL MÉDICO si tu rodilla…
…te duele y está tan inflamada que no puedes distinguir las pequeñas depresiones a ambos lados de la rótula. Por lo general, es una señal de daño interno, como un desgarro de menisco o de ligamento.
…se dobla inesperadamente o pierde estabilidad cuando intentas bajar escaleras o realizar otras actividades cotidianas. Esto podría indicar una rotura de ligamento.
…se bloquea o se atora y sientes que no puedes estirarla por completo, o tienes la sensación de que hay una pequeña piedra dentro de la rodilla. El menisco podría estar lesionado.
3 formas de evitar el dolor de rodilla
Levanta pesas correctamente
Lo más importante es no aumentar el volumen de entrenamiento de manera demasiado agresiva. “Mantener la estabilidad de la rodilla y una alineación neutra —es decir, que las rodillas permanezcan alineadas con los dedos de los pies— se vuelve más difícil a medida que aumenta el peso”, explica Brett Toresdahl, médico y profesor asociado de University of Utah Health, además de director médico de US Biathlon. Por eso, si tus sentadillas y otros ejercicios no son estables ni controlados, reduce el peso para evitar lesiones.
Pierde el exceso de peso
Un menor peso corporal significa menos estrés sobre las articulaciones.
Sé constante
A tus rodillas no les gustan los programas de entrenamiento excesivamente intensos y esporádicos. “Nuestras rodillas funcionan mejor cuando reciben cargas y estímulos de manera constante para mantenerse fuertes y estables”, afirma el Dr. Toresdahl. Tanto el entrenamiento cardiovascular como el de fuerza son esenciales para mantener unas articulaciones saludables. Y sí, eso significa que correr no va a destrozarte las rodillas.

Qué hacer y qué evitar si te duelen las rodillas
Lo que sí ayuda
Fisioterapia
Un fisioterapeuta puede evaluar qué necesitas hacer para fortalecer tus músculos y evitar el dolor de rodilla. También puede identificar si existen factores que estén contribuyendo a alteraciones biomecánicas que afectan tus rodillas, incluidos problemas en las caderas, la fuerza de los músculos del core o la alineación corporal, explica Charles Cox, médico y profesor asociado de cirugía ortopédica en la Facultad de Medicina de la Universidad de Vanderbilt. En algunos casos, los medicamentos antiinflamatorios pueden facilitar el inicio de la fisioterapia.
Lo que podría no ayudar tanto como crees
Rodilleras de venta libre
Estas mangas de compresión pueden servir como recordatorios externos para tener cuidado con la rodilla mientras se recupera. Sin embargo, su efectividad podría ser menor de lo que imaginamos. “Desde el punto de vista científico, la mayoría de los datos disponibles muestran que probablemente las rodilleras no hacen tanto como creemos”, afirma el Dr. Cox.
Cirugía
“La gran mayoría de los casos de dolor de rodilla que comienzan sin un evento traumático pueden tratarse sin cirugía”, señala el Dr. Cox. Pero eso no significa que debas intentar resolver el problema por tu cuenta. Por supuesto, es importante acudir con un profesional de la salud para recibir una evaluación adecuada.
Lo que no ayuda
Reposo
“El dolor de rodilla no es como una fractura ósea, en la que descansar durante seis semanas permite que el hueso sane y recupere su fuerza. Las rodillas suelen sentirse mejor cuando se utilizan regularmente, siempre que la actividad se mantenga dentro de lo que la articulación puede tolerar en ese momento”, explica el Dr. Toresdahl. Las rodillas no mejoran mágicamente con el descanso; es necesario volver a entrenarlas para que funcionen mejor.
Esperar a que el dolor desaparezca
Si tienes una lesión de rodilla e ignoras el dolor, podrías terminar sometiendo al cartílago a un mayor estrés, algo que definitivamente no es bueno. Lo mejor es acudir al médico para identificar y tratar el problema. “A largo plazo, esto puede provocar artritis”, advierte el Dr. Cox. “Intentamos evitar que se desencadene una reacción en cadena de deterioro degenerativo”.
Vía Men’s Health
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