Sobrecarga progresiva: el principio que impulsa tu progreso
Un entrenador explica por qué aumentar el estímulo de forma estratégica es clave para ganar fuerza y músculo sin estancarte.
El cuerpo humano es una máquina increíblemente adaptable. Según explica Trevor Thieme, C.S.C.S., cuando te expones de forma repetida a un nuevo estímulo físico, tu organismo se remodela para enfrentarlo. Por eso, al comenzar a levantar pesas, la fuerza aumenta: los músculos y el sistema nervioso evolucionan para responder a una mayor demanda.
Sin embargo, esa misma eficiencia tiene un límite. Thieme señala que cuando los entrenamientos se vuelven demasiado rutinarios, el progreso se estanca. Una vez que los músculos ya se adaptaron al estrés, no existe razón fisiológica para seguir invirtiendo energía en crecer o fortalecerse.
Para seguir ganando tamaño y fuerza, explica el entrenador, es necesario darle al cuerpo un motivo para seguir adaptándose. Ahí es donde entra la sobrecarga progresiva, el principio que mantiene activo el proceso de mejora física a largo plazo.
La sobrecarga progresiva es, para Thieme, el principio más importante del entrenamiento de fuerza. Se define como el incremento sistemático de variables como la frecuencia, el volumen o la intensidad del entrenamiento, en distintas combinaciones y a lo largo del tiempo. En pocas palabras, implica elevar de forma constante el desafío para los músculos.
Levantar más peso es solo una de las formas de aplicar este principio. También puede lograrse al aumentar repeticiones o series, reducir los descansos, controlar más el tempo, entrenar de manera más explosiva, incrementar la frecuencia semanal o avanzar hacia variaciones más complejas de un ejercicio.
La clave, subraya Thieme, está en saber qué método usar y cuándo aplicarlo. No se trata de cambiar todo al mismo tiempo, sino de elegir la estrategia adecuada para romper —o evitar— un estancamiento.
En personas que recién comienzan a entrenar fuerza, la sobrecarga progresiva suele darse de forma casi automática. Durante los primeros meses, es común aumentar cargas con frecuencia, primero gracias a la adaptación del sistema nervioso y después del sistema musculoesquelético.

¿Cómo saber si estás listo para la sobrecarga progresiva?
Con el paso del tiempo, el progreso se vuelve más difícil y exige mayor estrategia. No existe un plazo fijo para progresar, pero algunos entrenadores utilizan la regla del “2 por 2”: si puedes hacer dos repeticiones extra en la última serie durante dos semanas seguidas, es momento de aumentar el reto. En general, cuando completas todas las repeticiones con técnica perfecta y sin incomodidad, es señal de que necesitas progresar. Sentirte cómodo es la alerta de que tu cuerpo ya se adaptó.
¿Ya te suscribiste al Newsletter de Men’s Health México y Latinoamérica?
Haz click aquí y recibe las mejores rutinas, consejos para bajar de peso, recomendaciones de salud y todo el contenido que necesitas para ser la mejor versión de ti.
Síguenos en nuestras redes sociales: Instagram, Facebook, X (Twitter) y Threads