El café se relaciona con menos grasa visceral y más músculo, según un nuevo estudio: esto es lo que realmente significa
En el estudio se analizaron más de 2,200 adultos y un mayor consumo de café se relacionó con menos grasa visceral y una mayor masa muscular, pero los expertos advierten que no se debe asumir una relación de causa y efecto.
Genética, alimentación, edad, entrenamiento: son muchos los factores que intervienen a la hora de determinar tu composición corporal. Por eso deberías desconfiar de cualquiera que afirme que un pequeño cambio es el secreto para conseguir el físico de tus sueños.
La recomposición corporal es un proceso complejo y no tiene mucho sentido perder el tiempo buscando atajos.
Pero aunque un solo cambio no vaya a reducir a la mitad tu porcentaje de grasa corporal de la noche a la mañana, eso no significa que nuestros hábitos cotidianos no puedan marcar una pequeña diferencia a largo plazo.
Un nuevo estudio ofrece un ejemplo interesante. Publicada en el European Journal of Nutrition, la investigación encontró que el consumo de café estaba asociado con diferencias en la composición corporal y varios marcadores metabólicos, incluida la grasa visceral y medidas relacionadas con la insulina.
Entonces, ¿deberías empezar a beber más café con el objetivo de perder grasa? No exactamente.
¿Cómo se realizó el estudio?
Para investigar la relación entre el café y la composición corporal, los investigadores analizaron datos de más de 2,200 participantes de la Northern Finland Birth Cohort 1966, recopilados como parte de la evaluación de seguimiento realizada cuando tenían 46 años.
Además de informar sobre su consumo de café, se evaluó la salud de los participantes mediante parámetros que incluían el índice de masa corporal (IMC), el porcentaje de grasa corporal y la masa muscular esquelética.
¿Qué encontró el estudio?
Los investigadores encontraron que los participantes que bebían más café presentaban niveles más bajos de grasa corporal total y visceral, así como una mayor masa muscular esquelética, en comparación con quienes no bebían café, a pesar de tener un IMC similar.
Quienes bebían más café también presentaban niveles circulantes más bajos de aminoácidos de cadena ramificada (BCAA). Anteriormente, los niveles elevados de BCAA circulantes se han relacionado con una peor salud metabólica y con un mayor riesgo de afecciones como la diabetes tipo 2.
Curiosamente, los investigadores también observaron varias asociaciones específicamente entre los participantes hombres. Un mayor consumo de café en los hombres se relacionó con marcadores de un mejor control de la glucosa en sangre, así como con niveles más altos de testosterona total y biodisponible y de globulina fijadora de hormonas sexuales (SHBG), una proteína involucrada en el transporte y la regulación de las hormonas sexuales.
Todo esto suena bastante convincente. Pero hay un detalle importante.

¿El café realmente ayuda a reducir la grasa corporal?
Aunque el estudio encontró una asociación entre el consumo de café y una mejor composición corporal, eso no significa que beber café reduzca directamente la grasa corporal o aumente la masa muscular.
“Debido a que se trató de un estudio observacional transversal, lo que significa que el consumo de café y los marcadores de salud se evaluaron en el mismo momento, no puede decirnos si el café causó estas diferencias”, explica Nichola Ludlam-Raine, dietista especializada y autora de How Not to Eat Ultra-Processed. “Es posible que quienes bebían café fueran diferentes en otros aspectos que influyeran en su composición corporal y salud metabólica”.
En otras palabras, el estudio ofrece una perspectiva interesante, pero no puede establecer una relación de causa y efecto. Otras diferencias entre quienes beben café y quienes no lo hacen podrían explicar potencialmente algunos de los resultados.
Por eso Ludlam-Raine advierte que no deberías cambiar tus hábitos de consumo de café basándote únicamente en estos hallazgos.
“En general, este estudio se suma a un interesante conjunto de investigaciones que sugieren que el consumo moderado de café puede formar parte de un patrón de alimentación saludable”, afirma. “Debería tranquilizar a las personas que ya disfrutan del café, pero no demuestra que aumentar su consumo vaya a reducir la grasa visceral, desarrollar músculo u optimizar las hormonas”.
El café puede ser saludable, pero no es un atajo
Muchas otras investigaciones han relacionado el consumo de café con numerosos beneficios para la salud, entre ellos un menor riesgo de diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares. El café contiene cafeína, además de una variedad de compuestos bioactivos, incluidos los polifenoles.
Pero no todos los cafés son iguales y, desde luego, el café no puede compensar el resto de tus hábitos.
“Un café solo o con un poco de leche es muy diferente desde el punto de vista nutricional a una bebida grande que contenga mucho jarabe, crema y azúcar añadida”, señala Ludlam-Raine.
“El café puede encajar perfectamente dentro de un estilo de vida saludable para quienes lo disfrutan y lo toleran, pero no es un atajo. El entrenamiento de fuerza, el movimiento regular, consumir suficiente proteína y fibra, llevar una alimentación variada, no fumar, moderar el consumo de alcohol y dormir lo suficiente tendrán una influencia mucho mayor sobre la composición corporal y la salud metabólica a largo plazo”.
Así que, si ya disfrutas de tu café por la mañana, quizá tengas otra razón para mantener el hábito. Simplemente no esperes que una taza extra haga el trabajo de una alimentación adecuada y un programa de entrenamiento constante.
Vía Men’s Health UK
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